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En caso de ser mujer, sustituye a Megan por el tío que más te guste.

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Cambio climático.
Haz un esfuerzo para que el frío invernal no influya en tu decisión de hoy. Imagina que la tierra está a punto de sufrir un cambio climático repentino y radical, y está en tu mano elegir hacia que lado del termómetro sufrir el cambio.
Sea cual sea el cambio, nos llevará a una nueva era de temperaturas en el umbral de lo soportable para que siga existiendo la vida humana. Podemos sufrir una nueva edad de hielo o enfrentarnos a una subida drástica de las temperaturas. Sea cual sea tu eleccíón supón que los daños serian los mismos, ninguna de las opciones es mejor que la otra en ese sentido, son dos caras de la misma moneda.

Cambio climático.

Haz un esfuerzo para que el frío invernal no influya en tu decisión de hoy. Imagina que la tierra está a punto de sufrir un cambio climático repentino y radical, y está en tu mano elegir hacia que lado del termómetro sufrir el cambio.

Sea cual sea el cambio, nos llevará a una nueva era de temperaturas en el umbral de lo soportable para que siga existiendo la vida humana. Podemos sufrir una nueva edad de hielo o enfrentarnos a una subida drástica de las temperaturas. Sea cual sea tu eleccíón supón que los daños serian los mismos, ninguna de las opciones es mejor que la otra en ese sentido, son dos caras de la misma moneda.

Decisiones Jodidas en Facebook

Vueltas de campana.
Vas en un coche cuando repentinamente y sin saber ni que ha pasado tienes un accidente. Tu coche empieza a dar vueltas de campana y ves pasar toda tu vida ante tus ojos. Sabes que va a ser grave.
El tiempo parece ralentizarse cuando un pensamiento cruza tu mente en mitad del baile de hierros y cristales a tu alrededor. La pregunta es simple:

Vueltas de campana.

Vas en un coche cuando repentinamente y sin saber ni que ha pasado tienes un accidente. Tu coche empieza a dar vueltas de campana y ves pasar toda tu vida ante tus ojos. Sabes que va a ser grave.

El tiempo parece ralentizarse cuando un pensamiento cruza tu mente en mitad del baile de hierros y cristales a tu alrededor. La pregunta es simple:

Si te dieran a elegir…

 

El error de La Muerte.
Alguien te acaba de atropellar mientras cruzabas un paso de cebra. La Muerte en persona llega apurada al lugar del accidente y te confiesa que la ha cagao, no te tocaba morir hoy.
Para intentar recompensarte por su error te ofrece un contrato con las siguientes cláusulas:
A partir de hoy tu mente pasará a ocupar el cuerpo de la persona que te ha atropellado.
Una vez en su cuerpo, podrás hacer lo que quieras con su vida. Desde fingir amnesia y retomar la vida de esa persona hasta pasar olímpicamente de sus conocidos y familiares para vivir una nueva vida con tu nueva apariencia. Lo que NUNCA podrás hacer es intentar convencer a la gente de quién realmente eres. Esto implica que jamás podrás comunicarte con tus seres queridos. El hecho de intentarlo hará que mueras inmediatamente (y esta vez si, para siempre). La mente de la persona que te atropelló morirá. No tendrás ningún recuerdo suyo. Ni un ápice de su personalidad quedará en su cuerpo.
Después de leerlo detenidamente te ofrece un boli por si te interesa la oferta. Antes de decidir hay algo que quieres saber, así que le preguntas que hay más allá. ¿Cielo o infierno?, ¿Un tunel con un final luminoso plagado de familiares difuntos?, ¿La Nada más absoluta?. La Muerte te dice que no te puede contestar a eso así que tendrás que afrontar la decisión en base a tus propias creencias.
 

El error de La Muerte.

Alguien te acaba de atropellar mientras cruzabas un paso de cebra. La Muerte en persona llega apurada al lugar del accidente y te confiesa que la ha cagao, no te tocaba morir hoy.

Para intentar recompensarte por su error te ofrece un contrato con las siguientes cláusulas:

A partir de hoy tu mente pasará a ocupar el cuerpo de la persona que te ha atropellado.

Una vez en su cuerpo, podrás hacer lo que quieras con su vida. Desde fingir amnesia y retomar la vida de esa persona hasta pasar olímpicamente de sus conocidos y familiares para vivir una nueva vida con tu nueva apariencia. Lo que NUNCA podrás hacer es intentar convencer a la gente de quién realmente eres. Esto implica que jamás podrás comunicarte con tus seres queridos. El hecho de intentarlo hará que mueras inmediatamente (y esta vez si, para siempre). La mente de la persona que te atropelló morirá. No tendrás ningún recuerdo suyo. Ni un ápice de su personalidad quedará en su cuerpo.

Después de leerlo detenidamente te ofrece un boli por si te interesa la oferta. Antes de decidir hay algo que quieres saber, así que le preguntas que hay más allá. ¿Cielo o infierno?, ¿Un tunel con un final luminoso plagado de familiares difuntos?, ¿La Nada más absoluta?. La Muerte te dice que no te puede contestar a eso así que tendrás que afrontar la decisión en base a tus propias creencias.




 

Ojos que no ven, corazón que no siente
Tuviste que decidir si acostarte con alguien de tu mismo sexo o el más feo del sexo contrario. También tuviste que elegir si practicarías zoofilia por el bien de nuestras mascotas. Pero tranquilo, ¡que hoy es sábado!, ¡hoy te damos la opción de acostarte con quien más te apetezca!
Todos tenemos algún actor o actriz fetiche. Algún modelo o deportista que nos alegra la vista. No tiene por que ser famoso, puede ser simplemente esa vecinita del quinto a la que le tienes echado el ojo. O poniéndonos retorcidos, la novia de algún amigo.
Piensa en quien más te apetezca para una noche de pasión. Imagina que esa persona esté dispuesta a darlo todo durante el tiempo que dure dicho encuentro. Y encima, tienes la total y absoluta certeza de que nunca jamás se sabrá a menos que tú decidas contarlo.
A estas alturas te preguntarás donde está el truco. Pues lo único que sucede es que en el momento que tienes dicha opción tienes pareja formal. Lleváis unos cuantos años juntos y todo va bien en la relación. Posiblemente ya estás en esta situación, de no ser así, imagínalo.
Eso es todo. Ni tu pareja ni nadie se enterará nunca de lo sucedido si no sale de tu boca. El único inconveniente que puede haber es que ello suponga una carga moral para ti.
  

Ojos que no ven, corazón que no siente

Tuviste que decidir si acostarte con alguien de tu mismo sexo o el más feo del sexo contrario. También tuviste que elegir si practicarías zoofilia por el bien de nuestras mascotas. Pero tranquilo, ¡que hoy es sábado!, ¡hoy te damos la opción de acostarte con quien más te apetezca!

Todos tenemos algún actor o actriz fetiche. Algún modelo o deportista que nos alegra la vista. No tiene por que ser famoso, puede ser simplemente esa vecinita del quinto a la que le tienes echado el ojo. O poniéndonos retorcidos, la novia de algún amigo.

Piensa en quien más te apetezca para una noche de pasión. Imagina que esa persona esté dispuesta a darlo todo durante el tiempo que dure dicho encuentro. Y encima, tienes la total y absoluta certeza de que nunca jamás se sabrá a menos que tú decidas contarlo.

A estas alturas te preguntarás donde está el truco. Pues lo único que sucede es que en el momento que tienes dicha opción tienes pareja formal. Lleváis unos cuantos años juntos y todo va bien en la relación. Posiblemente ya estás en esta situación, de no ser así, imagínalo.

Eso es todo. Ni tu pareja ni nadie se enterará nunca de lo sucedido si no sale de tu boca. El único inconveniente que puede haber es que ello suponga una carga moral para ti.

  

R.I.P.
Estás muerto. Te acaba de atropellar una pandilla de canis borrachos y drogados y se han dado a la fuga. Antes de atravesar el túnel para llegar a la luz, algo desde el otro lado te explica que tienes una última oportunidad para comunicarte con el mundo de los vivos.
Tienes dos opciones pero como fantasma, solo podrás centrarte en una de ellas. Digamos que no tendrás “energía espiritual” para hacer una cosa y luego la otra. Es lo que tiene el más allá.
Por un lado, puedes centrarte en transmitir un mensaje a tus seres queridos para hacerles saber que vas a ir a un sitio mejor. Podrás hablarles en sueños, arroparlos en mitad de la noche, hacer que salte vuestra canción en el iPod de tu novia. Cosas bonitas vamos.
Por otro lado, puedes aterrorizar a la panda de indeseables que acabó injustamente con tu vida. Les escribirás en el vaho del espejo del baño y en las paredes con sangre. Harás que las puertas den portazos a su lado y dejarás arañazos en el cabecero de sus camas. Todo lo que se te ocurra para que se caguen por la pata abajo.
Una vez pases al más allá definitivamente, no te juzgarán por tus actos como espectro, pongamos que te dan carta blanca.

 

R.I.P.

Estás muerto. Te acaba de atropellar una pandilla de canis borrachos y drogados y se han dado a la fuga. Antes de atravesar el túnel para llegar a la luz, algo desde el otro lado te explica que tienes una última oportunidad para comunicarte con el mundo de los vivos.

Tienes dos opciones pero como fantasma, solo podrás centrarte en una de ellas. Digamos que no tendrás “energía espiritual” para hacer una cosa y luego la otra. Es lo que tiene el más allá.

Por un lado, puedes centrarte en transmitir un mensaje a tus seres queridos para hacerles saber que vas a ir a un sitio mejor. Podrás hablarles en sueños, arroparlos en mitad de la noche, hacer que salte vuestra canción en el iPod de tu novia. Cosas bonitas vamos.

Por otro lado, puedes aterrorizar a la panda de indeseables que acabó injustamente con tu vida. Les escribirás en el vaho del espejo del baño y en las paredes con sangre. Harás que las puertas den portazos a su lado y dejarás arañazos en el cabecero de sus camas. Todo lo que se te ocurra para que se caguen por la pata abajo.

Una vez pases al más allá definitivamente, no te juzgarán por tus actos como espectro, pongamos que te dan carta blanca.