Usamos cookies propias y de terceros para mostrar información personalizada, y por motivos estadísticos. Si continúas navegando consideramos que aceptas el uso de cookies. OK Más información

Publicaciones etiquetadas como FICCIÓN

Cambio climático.
Haz un esfuerzo para que el frío invernal no influya en tu decisión de hoy. Imagina que la tierra está a punto de sufrir un cambio climático repentino y radical, y está en tu mano elegir hacia que lado del termómetro sufrir el cambio.
Sea cual sea el cambio, nos llevará a una nueva era de temperaturas en el umbral de lo soportable para que siga existiendo la vida humana. Podemos sufrir una nueva edad de hielo o enfrentarnos a una subida drástica de las temperaturas. Sea cual sea tu eleccíón supón que los daños serian los mismos, ninguna de las opciones es mejor que la otra en ese sentido, son dos caras de la misma moneda.

Cambio climático.

Haz un esfuerzo para que el frío invernal no influya en tu decisión de hoy. Imagina que la tierra está a punto de sufrir un cambio climático repentino y radical, y está en tu mano elegir hacia que lado del termómetro sufrir el cambio.

Sea cual sea el cambio, nos llevará a una nueva era de temperaturas en el umbral de lo soportable para que siga existiendo la vida humana. Podemos sufrir una nueva edad de hielo o enfrentarnos a una subida drástica de las temperaturas. Sea cual sea tu eleccíón supón que los daños serian los mismos, ninguna de las opciones es mejor que la otra en ese sentido, son dos caras de la misma moneda.





  Comentarios recientes


HUEVO DURO.
Vamos con un reto culinario. ¿Te comerías tus propios testículos? ¿Y si te dijéramos que si no lo haces, nunca volverás a tener una erección en tu vida? Esta es la situación a la que te enfrentas hoy. Comerte tus propios huevos cocinados como prefieras a cambio de que tu pajarito no pierda su capacidad de levantarse.
No tienes tiempo de congelar tu esperma por lo que perderías también la capacidad de procrear si te los comes. Si los dejas en su sitio si que podrán extraerte esperma para inseminar un óvulo en laboratorio pero olvidate de meterla. Es como intentar jugar al billar con una cuerda en lugar de un palo.
De conservar los cataplines, tu impotencia será crónica e incurable, no habrá método alguno por el que puedas volver a empalmarte. El placer sexual lo seguirás teniendo pero en mucha menor medida ya que con eso flácido te será más difícil conseguir la estimulación necesaria.
Si eres chica, imagina que afecta a tu pareja pero la decisión es únicamente tuya y no puedes saber lo que opina él. Eso si, tu serás la que se tenga que comer sus huevos si tomas esa opción. De ser lesbiana, ponte en el papel de un hombre o imagina que tienes un hombre por pareja, lo que prefieras.

HUEVO DURO.

Vamos con un reto culinario. ¿Te comerías tus propios testículos? ¿Y si te dijéramos que si no lo haces, nunca volverás a tener una erección en tu vida? Esta es la situación a la que te enfrentas hoy. Comerte tus propios huevos cocinados como prefieras a cambio de que tu pajarito no pierda su capacidad de levantarse.

No tienes tiempo de congelar tu esperma por lo que perderías también la capacidad de procrear si te los comes. Si los dejas en su sitio si que podrán extraerte esperma para inseminar un óvulo en laboratorio pero olvidate de meterla. Es como intentar jugar al billar con una cuerda en lugar de un palo.

De conservar los cataplines, tu impotencia será crónica e incurable, no habrá método alguno por el que puedas volver a empalmarte. El placer sexual lo seguirás teniendo pero en mucha menor medida ya que con eso flácido te será más difícil conseguir la estimulación necesaria.

Si eres chica, imagina que afecta a tu pareja pero la decisión es únicamente tuya y no puedes saber lo que opina él. Eso si, tu serás la que se tenga que comer sus huevos si tomas esa opción. De ser lesbiana, ponte en el papel de un hombre o imagina que tienes un hombre por pareja, lo que prefieras.

A partir de lo que te pase hoy, no podrás llevar una vida normal. Tendrás que basar tu decisión elegir lo que consideres el mal menor. Como siempre, tienes dos opciones:
La primera es sufrir una transformación que deformará tu cuerpo hasta convertirte en un ser horrendo. Un feo deforme de apariencia asquerosa. Queda claro, ¿no?. Estas deformaciones no te causarán ninguna minusvalía, en ese aspecto tendrás una vida normal. Lo jodido será que tendrás que lidiar con la sensación de ascopena que produzcas a los demás. En el fondo, seguirás siendo tu pero con otro aspecto.
Tu otra opción es una transformación en tu mente. Conservarás tu aspecto intacto pero tu mente se desdoblará. Tendrás repentinas lagunas en las que tu “otro yo” pasará a controlar tu cuerpo. Solo el 50% del tiempo serás consciente de lo que haces. El resto del tiempo te dominará una versión oscura de tu personalidad. No llegará a ponerte en riesgo, ni hará daño físico a quien se cruce contigo en ese estado; pero será un hijoputa en toda regla que usará todo lo que sabes para putearte a ti y a tus seres queridos psicológicamente. Desvelará todos tus secretos, les dirá a tus conocidos las cosas que sepa que más les puedan joder y se meterá verbalmente con cualquiera que pase por allí. Maquinará para que te quedes sin amigos y te dejará en ridículo siempre que pueda.
Tendrás que elegir entre ser feo por fuera o feo por dentro, pero sea como sea, esa fealdad causará una repulsión hacia ti.

A partir de lo que te pase hoy, no podrás llevar una vida normal. Tendrás que basar tu decisión elegir lo que consideres el mal menor. Como siempre, tienes dos opciones:

La primera es sufrir una transformación que deformará tu cuerpo hasta convertirte en un ser horrendo. Un feo deforme de apariencia asquerosa. Queda claro, ¿no?. Estas deformaciones no te causarán ninguna minusvalía, en ese aspecto tendrás una vida normal. Lo jodido será que tendrás que lidiar con la sensación de ascopena que produzcas a los demás. En el fondo, seguirás siendo tu pero con otro aspecto.

Tu otra opción es una transformación en tu mente. Conservarás tu aspecto intacto pero tu mente se desdoblará. Tendrás repentinas lagunas en las que tu “otro yo” pasará a controlar tu cuerpo. Solo el 50% del tiempo serás consciente de lo que haces. El resto del tiempo te dominará una versión oscura de tu personalidad. No llegará a ponerte en riesgo, ni hará daño físico a quien se cruce contigo en ese estado; pero será un hijoputa en toda regla que usará todo lo que sabes para putearte a ti y a tus seres queridos psicológicamente. Desvelará todos tus secretos, les dirá a tus conocidos las cosas que sepa que más les puedan joder y se meterá verbalmente con cualquiera que pase por allí. Maquinará para que te quedes sin amigos y te dejará en ridículo siempre que pueda.

Tendrás que elegir entre ser feo por fuera o feo por dentro, pero sea como sea, esa fealdad causará una repulsión hacia ti.

Decisiones Jodidas en Facebook

Fecha de caducidad
Saliendo del súper te encuentras una vieja gitana rumana que te pide una limosnita. Te lo vuelve a pedir llamándote por tu nombre y le empiezas a prestar toda tu atención. Le preguntas como sabe tu nombre y te responde que sabe muchas cosas de ti con un aire misterioso. La miras con desconfianza y te suelta un par de frases que te demuestran irrefutablemente que tiene un don. Cosas sobre tu vida que solo tú podrías saber. Ante tal demostración, en una mezcla de canguelo y admiración decides darle una generosa propina.
La mujer coge tu dinero entre lágrimas de alegría y te lo agradece mil veces. Antes de dejarte marchar, te dice que te puede contar una cosa más sobre ti que ni siquiera tú conoces. Como muestra de agradecimiento te puede decir el día y hora exactos de tu muerte.
Puedes decidir entre conocer tu fecha de caducidad y aprovechar al máximo los días que te queden o vivir en la ignorancia si crees que ello condicionaría demasiado el resto de tu vida. En caso que te suicides o hagas conscientemente algo lo suficiente peligroso como para palmarla, la fecha no tendrá efecto. Es decir que la fecha que te dé no te servirá como “voy a ser inmortal hasta tal día”.
La indigente vidente espera tu respuesta:

Fecha de caducidad

Saliendo del súper te encuentras una vieja gitana rumana que te pide una limosnita. Te lo vuelve a pedir llamándote por tu nombre y le empiezas a prestar toda tu atención. Le preguntas como sabe tu nombre y te responde que sabe muchas cosas de ti con un aire misterioso. La miras con desconfianza y te suelta un par de frases que te demuestran irrefutablemente que tiene un don. Cosas sobre tu vida que solo tú podrías saber. Ante tal demostración, en una mezcla de canguelo y admiración decides darle una generosa propina.

La mujer coge tu dinero entre lágrimas de alegría y te lo agradece mil veces. Antes de dejarte marchar, te dice que te puede contar una cosa más sobre ti que ni siquiera tú conoces. Como muestra de agradecimiento te puede decir el día y hora exactos de tu muerte.

Puedes decidir entre conocer tu fecha de caducidad y aprovechar al máximo los días que te queden o vivir en la ignorancia si crees que ello condicionaría demasiado el resto de tu vida. En caso que te suicides o hagas conscientemente algo lo suficiente peligroso como para palmarla, la fecha no tendrá efecto. Es decir que la fecha que te dé no te servirá como “voy a ser inmortal hasta tal día”.

La indigente vidente espera tu respuesta:


Mujeres y hombres y viceversa
Volvemos con nuestras queridas epidemias.
En esta ocasión imagina un virus que sólo afecte a uno de los dos sexos. Este virus matará en un breve periodo de tiempo a todos los individuos de ese sexo de todas las especies animales. Por si no quedaba claro, también nos afecta a los humanos.
    
Tras aportar tu opinión a la encuesta, te invitamos más que nunca a que comentes cual es tu sexo, cuál has elegido para la extinción y por qué.

Mujeres y hombres y viceversa

Volvemos con nuestras queridas epidemias.

En esta ocasión imagina un virus que sólo afecte a uno de los dos sexos. Este virus matará en un breve periodo de tiempo a todos los individuos de ese sexo de todas las especies animales. Por si no quedaba claro, también nos afecta a los humanos.


    

Tras aportar tu opinión a la encuesta, te invitamos más que nunca a que comentes cual es tu sexo, cuál has elegido para la extinción y por qué.

Ser mascota
Una raza alienígena claramente superior llega a la tierra. Un individuo de su especie se acerca a ti para proponerte un trato. Se ha fijado en la extraña costumbre humana de tener animales de compañía y quiere que tú seas su mascota.
Te promete que vivirás en su casa con todas las comodidades y con todas tus necesidades cubiertas. Estarás más mimado que el chihuahua de Paris Hilton. Podrás ver a tus seres queridos cada vez que te saque a pasear por la tierra. Llevarás una vida de perros pero en el mejor sentido de la palabra: sin preocupaciones, con un amo cariñoso y cuidado en todos los aspectos.
De no aceptar su propuesta tu hipocresía ofenderá al visitante que te ha propuesto el pacto con las mejores intenciones. Te podría desintegrar al instante pero en vez de eso te dará una lección. Cambiará tu mente de cuerpo con tu mascota (de no tener mascota, imagina que tienes un perrete estándar). Vivirás el resto de tus días en el cuerpo del animalito y solo podrás emitir los sonidos que sean capaces de producir sus cuerdas vocales. Mientras tanto a saber como se comporta tu mascota en tu cuerpo, esperemos que no esté en celo y se trinque a tu pareja… Mira el lado bueno, si consigues llegar a comunicarte mediante gestos, escribiendo en las paredes con un tocho sujetado con la boca, o como se te ocurra; puede que llegues a convertirte en una estrella mediática como caso único en el mundo.

Ser mascota

Una raza alienígena claramente superior llega a la tierra. Un individuo de su especie se acerca a ti para proponerte un trato. Se ha fijado en la extraña costumbre humana de tener animales de compañía y quiere que tú seas su mascota.

Te promete que vivirás en su casa con todas las comodidades y con todas tus necesidades cubiertas. Estarás más mimado que el chihuahua de Paris Hilton. Podrás ver a tus seres queridos cada vez que te saque a pasear por la tierra. Llevarás una vida de perros pero en el mejor sentido de la palabra: sin preocupaciones, con un amo cariñoso y cuidado en todos los aspectos.

De no aceptar su propuesta tu hipocresía ofenderá al visitante que te ha propuesto el pacto con las mejores intenciones. Te podría desintegrar al instante pero en vez de eso te dará una lección. Cambiará tu mente de cuerpo con tu mascota (de no tener mascota, imagina que tienes un perrete estándar). Vivirás el resto de tus días en el cuerpo del animalito y solo podrás emitir los sonidos que sean capaces de producir sus cuerdas vocales. Mientras tanto a saber como se comporta tu mascota en tu cuerpo, esperemos que no esté en celo y se trinque a tu pareja… Mira el lado bueno, si consigues llegar a comunicarte mediante gestos, escribiendo en las paredes con un tocho sujetado con la boca, o como se te ocurra; puede que llegues a convertirte en una estrella mediática como caso único en el mundo.

El botón
VecShu nos propone una decisión que parece sacada de la peli "La caja" ("The box"), que se basa en el relato “Botón, botón” (“Button, button), que ya fue adaptado a un capítulo de “Más allá de los limites de la realidad” (“The Twilight Zone”). Para el que no sepa de qué va la cosa lo podríamos resumir así:
Un día se presenta en tu casa un extraño hombre con una caja y un maletín. Te explica que si pulsas el botón de la parte superior de la caja, alguien a quién no conoces morirá y tu recibirás el maletín que contiene un millón de euros. Así de simple.

El botón

VecShu nos propone una decisión que parece sacada de la peli "La caja" ("The box"), que se basa en el relato “Botón, botón” (“Button, button), que ya fue adaptado a un capítulo de “Más allá de los limites de la realidad” (“The Twilight Zone”). Para el que no sepa de qué va la cosa lo podríamos resumir así:

Un día se presenta en tu casa un extraño hombre con una caja y un maletín. Te explica que si pulsas el botón de la parte superior de la caja, alguien a quién no conoces morirá y tu recibirás el maletín que contiene un millón de euros. Así de simple.

Conservar tu nombre.
A partir de hoy te llamarás Hijoputa Hijopútez. Constará en todos los registros oficiales. Aparecerá en todos tus documentos: DNI, pasaporte, carné de conducir, etc. Tendrás que presentarte con tu nuevo nombre a todo el que conozcas de ahora en adelante e informar a tus conocidos de tu cambio de nombre. Si no lo haces vendrá el inspector de nombres y te pegará.
¿Que quieres conservar tu nombre de toda la vida? Está bien, tienes una opción de hacerlo. Para ello únicamente deberás demostrar lo mucho que te gusta tatuándotelo bien visible en todo el careto (no vale en la frente pequeñito para que te lo tape el flequillo). También te dan la opción de marcártelo con hierro candente o hacerlo mediante escarificación, pero eso ya al gusto de cada uno.

Conservar tu nombre.

A partir de hoy te llamarás Hijoputa Hijopútez. Constará en todos los registros oficiales. Aparecerá en todos tus documentos: DNI, pasaporte, carné de conducir, etc. Tendrás que presentarte con tu nuevo nombre a todo el que conozcas de ahora en adelante e informar a tus conocidos de tu cambio de nombre. Si no lo haces vendrá el inspector de nombres y te pegará.

¿Que quieres conservar tu nombre de toda la vida? Está bien, tienes una opción de hacerlo. Para ello únicamente deberás demostrar lo mucho que te gusta tatuándotelo bien visible en todo el careto (no vale en la frente pequeñito para que te lo tape el flequillo). También te dan la opción de marcártelo con hierro candente o hacerlo mediante escarificación, pero eso ya al gusto de cada uno.

El show del ascensor
Imagina que trabajas en un gran edificio de oficinas. Es viernes por la tarde y por allí ya no queda casi nadie. Coges el ascensor para bajar al parking y pillar tu coche directo a casita. Mientras suena el clásico hilo musical, un retortijón te recuerda unas crecientes ganas de evacuar. Piensas que no tendrás problema en llegar a tiempo para descargar en la tranquilidad de tu propio baño cuando inesperadamente un ruido y un parpadeo de la luz te hacen presagiar lo peor. Efectivamente, el ascensor se ha atascado.
Sin pensarlo dos veces pulsas el botón de auxilio. A los pocos segundos escuchas aliviado la voz del que crees que será tu salvador. Sin embargo, al poco de entablar conversación te das cuenta que hay algo raro en su tono. Tu interlocutor es el único segurata que queda en el edificio y se regodea de ello. Te ofrece su ayuda pero te pide algo a cambio. Ni más ni menos que te chantajea a cambio de su ayuda. Te explica que te está viendo por una cámara y quiere que le dediques un show especial: Deberás desnudarte con “bailecito sexy” incluido y luego masturbarte hasta el orgasmo si quieres que te saque de allí.
Antes de aceptar sin más, intentas sin éxito salir de allí de cualquier manera, pero estás encerrado. También compruebas que ahí dentro tu móvil no capta ningún tipo de señal. Amenazas al segurata con todo tipo de insultos y promesas de demanda pero nada le importa. Te explica que pensaba suicidarse esa misma noche cuando te vio por la cámara y quiere divertirse un poco antes de dejar este mundo cruel. Por más que lo intentes no conseguirás su ayuda sin cumplir sus condiciones.
Puedes realizar tu parte del trato y estar en la comodidad de tu hogar en un rato, aunque nadie te asegura que el segurata no sea tan cabronazo como para grabar tu show y subirlo a internet. Tu alternativa es esperar al Lunes a las 8, después de haber pasado todo el fin de semana allí encerrado, sin comer ni beber y aguantando el aroma de tus propias deposiciones que no aguantarán tanto tiempo en tu interior. Valora tus opciones y responde:

El show del ascensor

Imagina que trabajas en un gran edificio de oficinas. Es viernes por la tarde y por allí ya no queda casi nadie. Coges el ascensor para bajar al parking y pillar tu coche directo a casita. Mientras suena el clásico hilo musical, un retortijón te recuerda unas crecientes ganas de evacuar. Piensas que no tendrás problema en llegar a tiempo para descargar en la tranquilidad de tu propio baño cuando inesperadamente un ruido y un parpadeo de la luz te hacen presagiar lo peor. Efectivamente, el ascensor se ha atascado.

Sin pensarlo dos veces pulsas el botón de auxilio. A los pocos segundos escuchas aliviado la voz del que crees que será tu salvador. Sin embargo, al poco de entablar conversación te das cuenta que hay algo raro en su tono. Tu interlocutor es el único segurata que queda en el edificio y se regodea de ello. Te ofrece su ayuda pero te pide algo a cambio. Ni más ni menos que te chantajea a cambio de su ayuda. Te explica que te está viendo por una cámara y quiere que le dediques un show especial: Deberás desnudarte con “bailecito sexy” incluido y luego masturbarte hasta el orgasmo si quieres que te saque de allí.

Antes de aceptar sin más, intentas sin éxito salir de allí de cualquier manera, pero estás encerrado. También compruebas que ahí dentro tu móvil no capta ningún tipo de señal. Amenazas al segurata con todo tipo de insultos y promesas de demanda pero nada le importa. Te explica que pensaba suicidarse esa misma noche cuando te vio por la cámara y quiere divertirse un poco antes de dejar este mundo cruel. Por más que lo intentes no conseguirás su ayuda sin cumplir sus condiciones.

Puedes realizar tu parte del trato y estar en la comodidad de tu hogar en un rato, aunque nadie te asegura que el segurata no sea tan cabronazo como para grabar tu show y subirlo a internet. Tu alternativa es esperar al Lunes a las 8, después de haber pasado todo el fin de semana allí encerrado, sin comer ni beber y aguantando el aroma de tus propias deposiciones que no aguantarán tanto tiempo en tu interior. Valora tus opciones y responde:

"Que parezca un accidente"
Le pediste dinero a la gente equivocada, no pudiste pagar uno de los plazos y te has endeudado de por vida. Todo lo que ganes con el sudor de tu frente irá a parar a sus bolsillos. Tus amigos mafiosos son comprensivos y te permiten quedarte con el dinero justo para tu subsistencia pero olvídate de permitirte ni el más mí­nimo capricho. No hay salida posible, si intentas huir o emprender cualquier acción en su contra, te arriesgas a que te inviten a ver el fondo del mar con zapatos de cemento. Un día te proponen un trato que liquidará tu deuda y te dará la libertad económica que tanto ansías. Lo único que tienes que hacer es cargarte a un raterillo de poca monta que suele deambular por tu barrio. Es menor de edad pero ya tiene un largo historial de maleante. Los gangsters te proporcionan un plan perfecto para que te lo cargues sin que nadie te pueda delatar ni descubrir como autor de los hechos. Solo tienes que llevarlo a cabo si es que estás dispuesto a llegar tan lejos por el bien de tu bolsillo.

"Que parezca un accidente"

Le pediste dinero a la gente equivocada, no pudiste pagar uno de los plazos y te has endeudado de por vida. Todo lo que ganes con el sudor de tu frente irá a parar a sus bolsillos. Tus amigos mafiosos son comprensivos y te permiten quedarte con el dinero justo para tu subsistencia pero olvídate de permitirte ni el más mí­nimo capricho.

No hay salida posible, si intentas huir o emprender cualquier acción en su contra, te arriesgas a que te inviten a ver el fondo del mar con zapatos de cemento.

Un día te proponen un trato que liquidará tu deuda y te dará la libertad económica que tanto ansías. Lo único que tienes que hacer es cargarte a un raterillo de poca monta que suele deambular por tu barrio. Es menor de edad pero ya tiene un largo historial de maleante. Los gangsters te proporcionan un plan perfecto para que te lo cargues sin que nadie te pueda delatar ni descubrir como autor de los hechos. Solo tienes que llevarlo a cabo si es que estás dispuesto a llegar tan lejos por el bien de tu bolsillo.