“Que parezca un accidente”
Le pediste dinero a la gente equivocada, no pudiste pagar uno de los plazos y te has endeudado de por vida. Todo lo que ganes con el sudor de tu frente irá a parar a sus bolsillos. Tus amigos mafiosos son comprensivos y te permiten quedarte con el dinero justo para tu subsistencia pero olvídate de permitirte ni el más mínimo capricho.
No hay salida posible, si intentas huir o emprender cualquier acción en su contra, te arriesgas a que te inviten a ver el fondo del mar con zapatos de cemento.
Un día te proponen un trato que liquidará tu deuda y te dará la libertad económica que tanto ansías. Lo único que tienes que hacer es cargarte a un raterillo de poca monta que suele deambular por tu barrio. Es menor de edad pero ya tiene un largo historial de maleante. Los gangsters te proporcionan un plan perfecto para que te lo cargues sin que nadie te pueda delatar ni descubrir como autor de los hechos. Solo tienes que llevarlo a cabo si es que estás dispuesto a llegar tan lejos por el bien de tu bolsillo.


