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¿Quién eres tú?
Ponte en situación, tienes dos opciones. La primera consiste en resetear tu mente. De este modo perderás todos tus recuerdos, absolutamente todos. Conservarás las funciones motrices y el lenguaje pero ningún recuerdo se salvará. Si sabes montar en bici, o nadar, podrás seguir haciéndolo pero sin saber como aprendiste o quien te enseñó.
La segunda opción deja tu mente intacta, sin embargo, afectará a todas y cada una de las personas que conoces o incluso que se hayan cruzado contigo alguna vez. Dasaparecerá de sus memorias cualquier información relativa a ti por arte de magia. Tu mujer se levantará con un extraño para ella, tus padres nunca recordarán haberte tenido, etc.
En cualquier caso, todas las pruebas de tu existencia permanecerán en su lugar. Podrán, por ejemplo, mostrarte fotos para intentar hacerte recordar o bien tú a todos tus conocidos para recobrar su confianza. Los recuerdos borrados, sean de quien sean, nunca volverán y todo se basará en que tú te fies de lo que te cuenten o viceversa.
Una vez explicada la situación, llega el momento de la decisión jodida:

¿Quién eres tú?

Ponte en situación, tienes dos opciones. La primera consiste en resetear tu mente. De este modo perderás todos tus recuerdos, absolutamente todos. Conservarás las funciones motrices y el lenguaje pero ningún recuerdo se salvará. Si sabes montar en bici, o nadar, podrás seguir haciéndolo pero sin saber como aprendiste o quien te enseñó.

La segunda opción deja tu mente intacta, sin embargo, afectará a todas y cada una de las personas que conoces o incluso que se hayan cruzado contigo alguna vez. Dasaparecerá de sus memorias cualquier información relativa a ti por arte de magia. Tu mujer se levantará con un extraño para ella, tus padres nunca recordarán haberte tenido, etc.

En cualquier caso, todas las pruebas de tu existencia permanecerán en su lugar. Podrán, por ejemplo, mostrarte fotos para intentar hacerte recordar o bien tú a todos tus conocidos para recobrar su confianza. Los recuerdos borrados, sean de quien sean, nunca volverán y todo se basará en que tú te fies de lo que te cuenten o viceversa.

Una vez explicada la situación, llega el momento de la decisión jodida:



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